Este encantador aroma dulce se obtiene a partir del aceite de Ylang Ylang, un árbol que prospera en las zonas tropicales de Indonesia. Pertenece a la familia del agua de Florida debido a su abundancia de principios activos sedantes y su amplio uso en la purificación de espacios, lo que lo hace perfecto después de un sahumerio. Además, su capacidad para canalizar y direccionar energías lo convierte en una herramienta ideal para desbloquear espacios o liberar objetos estancados.